
El corazón es el centro simbólico del sentimiento y la emoción, y representa el profundo amor y afecto de Jesús por nosotros. Es rojo, el color de la sangre que Jesús derramó por nosotros. El rojo simboliza el amor ferviente, y Jesús nos ama tanto que dio su vida por nosotros.
El corazón suele estar rodeado horizontalmente por una corona de espinas. Las espinas representan las heridas causadas por nuestros pecados. Durante la Pasión de Jesús, el pelotón de ejecución tejió una corona de espinas y se la colocó en la cabeza; esta representa todo lo que Jesús sufrió por nosotros.
Hay una herida debajo del lado izquierdo del corazón que recuerda cuando el soldado clavó su lanza en el costado de Jesús.
Una serie de brillantes rayos de luz dorada irradian del corazón de Jesús. Jesús es luz, y el amor de su corazón ilumina al mundo.
Señor Jesús, que mi corazón no descanse jamás hasta encontrarte a Ti, que eres su centro, su amor y su felicidad. Por la herida de tu corazón, perdona los pecados que he cometido, ya sea por malicia o por malos deseos. Pon mi débil corazón en tu divino Corazón, bajo tu protección y guía constantes, para que persevere en hacer el bien y huir del mal hasta mi último aliento. Amén.
– Santa Margarita María Alacoque
