
Este mural, ubicado en el muro derecho del santuario, representa a Nuestra Señora de Guadalupe entregando rosas a San Juan Diego en su tilma.
El artista es desconocido.
Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, te rogamos por todos los obispos, para que guíen a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, de amor y humilde servicio a Dios y a las almas. Contempla esta inmensa cosecha e intercede ante el Señor para que infunda hambre de santidad en todo el pueblo de Dios y conceda abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, firmes en la fe y celosos dispensadores de los misterios de Dios.
Concede a nuestros hogares la gracia de amar y respetar la vida en sus inicios, con el mismo amor con el que concebiste en tu vientre la vida del Hijo de Dios. Santísima Virgen María, protege a nuestras familias para que siempre estén unidas y bendice la crianza de nuestros hijos. Esperanza nuestra, míranos con compasión, enséñanos a acudir continuamente a Jesús y, si caemos, ayúdanos a levantarnos, a volver a Él, mediante la confesión de nuestras faltas y pecados en el Sacramento de la Penitencia, que da paz al alma.
Te suplicamos que nos concedas un gran amor por todos los Santos Sacramentos, que son, por así decirlo, las señales que tu Hijo nos dejó en la tierra. Así, Santísima Madre, con la paz de Dios en nuestra conciencia, con nuestros corazones libres de maldad y odio, podremos llevar a todos la verdadera alegría y la verdadera paz que nos viene de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, quien con Dios Padre y el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
San Juan Pablo II
