top of page

La juventud de Jesús le sirvió para cumplir una parte importante de su ministerio. Es decir, aunque plenamente Dios, creció como cualquier ser humano.
Este cuadro de María y un niño Jesús cuelga en la entrada del Sagrado Corazón. Fue pintado por un feligrés, David Morones.
Oh Divino Niño Jesús, dame tu amor y envíame tu bendición, ahora y por toda la eternidad. Sé generoso con tu ayuda y consuelo, para que por María, nuestra Madre, pueda siempre alabarte a ti, al Padre y al Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
María y el joven Jesús
bottom of page
